Señorío de Bertiz - El Jardín Botánico
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Un jardín botánico se ha ido formando, a lo largo de las décadas,alrededor de la residencia de los Señores de Bertiz. 

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En 1847 sus propietarios, los Marqueses de Bessolla encargaron al jardinero francés Félix Lambert su realización.

El interesante "jardín zaharra", reúne en un delicioso paraje 126 especies vegetales exóticas. 

 

 

 

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Entre ellas árboles tan raros como gingkos de China, sequoyas de California, palmeras, magnolios, araucarias de Chile, pinsapos andaluces, castaños de los Balcanes, bambues y nenúfares, alrededor de un pequeño estanque rodeado de caminos, cimas, glorietas y miradores

 

El jardín tiene una extensión aproximada de 4 hectáreas,

con un recorrido señalizado en el que destacan:

Un pequeño estanque

Un mirador sobre el río Bidasoa

Una capilla donde destacan las vidrieras de estilo modernista,

realizadas por los hermanos Mauméjean,colaboradores de Gaudí

 

 

La Casa-Palacio del siglo XVIII, que suele albergar exposiciones temporales en su planta baja (el resto se utiliza como oficinas, para cursos y reuniones)

 la antigua cochera con una maqueta del señorío y posibilidad de visionar audiovisuales 

El caserío Tenientetxea (la casa del Teniente), donde se encuentra el Centro de Interpretación de la naturaleza

 

El jardín botánico de Bertiz  tiene forma rectangular, rodeado en su totalidad por una verja de  hierro.

 Hoy en día ocupa una superficie resultante de la ampliación que los últimos propietarios, Dorotea Fernández y Pedro Ciga, hicieron sobre el  jardín antiguo (Jardin zaharra) que ya existía desde 1847.

En el recinto se pueden encontrar 120 especies distintas, de las cuales merece destacar :

Camelia arbustos que se desarrollan exuberantemente. Son orientales y por ello muy sensibles al frío .Sus hojas son perennes, coriáceas y ovaladas parecidas a su símil en Japon. Sus flores son simples o dobles, de diversas tonalidades. Exigen suelos orgánicos de carácter ácido y exposición de semi sombra permanente.

Palma de Salgo: pequeña palmera oriunda de Java y del sur del Japon. Es típicamente tropical y muy débil a las heladas. Representa un paso intermedio entre helechos y coníferas.

Cipres calvo:   rara conífera de hojas y porte muy parecidas a las de la secuoya roja. De crecimiento hasta los cincuenta años. Soporta el frío y ambientes contaminados. No soporta los suelos calizos.

Araucaria: Es un árbol que tiene reducidas dimensiones y que en su país de origen, Tierra de Fuego, puede alcanzar los 40 metros. Su crecimiento es lento .Sus ramas son verticuladas y sus hojas, escamosas. Su madera es apreciada y sus semillas (piñones) comestibles.

Ginko de la China: aunque de crecimiento lento, puede alcanzar hasta treinta metros de altura; es un arbol inconfundible por sus hojas en forma de abanico con los nervios paralelos de un verde vivo que varían hasta amarillo en el momento de la caída. Soporta el frío y no es exigente en cuanto al suelo.

:Bambú verde: Los parientes más cercanos de este árbol en Navarra son las cañas (Arundo Donax). Son típicas de bosques tropicales de Asia y Japón. Son de una vertiginosa altura alcanzando los 40 centímetros de diámetro. El bambú verde prefiere los suelos profundos sin exceso de agua durante la estación fría en lugares abrigados de viento. Es un árbol muy resistente y difícil de encontrar en nuestra tierra.

  Liquidambar: arbol originario de Méjico y sur de E.E.U.U.. Puede alcanzar treinta metros de altura con hojas de arce que toman muy bellos colores amarillos y rojizos en Otoño. Las flores unisexuales las produce en unas cabezuelas esféricas como las de los plátanos con el que esta muy relacionado.