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Las plantas del Parque
Natural y de los jardines requieren el cuidado de todos los visitantes
para garantizar su vida y su crecimiento. Por ello no está permitido
coger ninguna planta, rama o flor, ni entera ni en parte, introducir otras
nuevas o realizar sobre ellas cualquier acción que altere su desarrollo.
Con el mismo fin de protección no está permitido en Bertiz entrar con
perros, cazar, pescar, perseguir o alterar la vida de los animales.
Vegetación
de Bertiz
El Parque Natural del Señorío
de Bertiz con una extensión de 2.040 hectáreas de vegetación, esta
poblado en su mayor parte con arbolado mixto atlántico, con extensos
bosques de hayas, robles, alisos, castaños, cerezos, avellanos y tejos,
bosque que actualmente se mantiene en un excelente estado de conservación
que sintetiza la vegetación característica de esta parte de Navarra.
Puede generalizarse
diciendo que en las zonas bajas, profundas y húmedas de la finca,
predomina el roble que comparte el espacio con alisos, avellanos, fresnos
y sauces en las proximidades de las corrientes de agua, para dar paso,
próximo a los 500 metros de altitud y a través de una faja de castaños
debilitados por ataques de hongos, a extensos hayedos sobre suelo mejor
drenado y con nieblas más frecuentes, constituyendo la mancha forestal más
extensa ; el roble albar se localiza a mayores altitudes. El marojo ocupa
suelos ácidos y soleados. En el sotobosque predominan los helechos, y en
los ribazos que jalonan el camino hacia el alto de Aizkolegi (830 m.)
crecen brezos y tojos
Fauna
de Bertiz
Junto a
los corzos, ciervos y jabalies propios de la zona, muy difíciles de ver,
existe un invasor no invitado llamado coipu (un pariente menor de los
castores y procede de Chile, que vive en los mismos parajes que la
nutria). Es muy fácil ver ardillas y en los días menos frecuentados se
puede escuchar el tableteo del pájaro carpintero.
Las principales especies
de mamíferos que pueblan Bertiz son el ratón de campo, el ratón
leonado, el topo, la musaraña, el lirón gris, el desmán de los
Pirineos, el erizo, la fuina, la comadreja, el zorro, el tajudo.
Las regatas de
Bertiz
El bosque contiene
infinidad de pequeñas regatas, que en sus pendientes iniciales surcan
tortuosamente el Señorío, se suavizan camino hacia el valle y sus pequeños
caudales se hacen importantes convirtiéndose en arroyos de montaña.
En la
vertiente sur, la regata Irretarazu y Suspiro vierten sus aguas a la
regata Grande ó Aiansoro, que junto a la regata de Etxalar y la regata
del Infierno, son las tres regatas más considerables que tienen caudales
permanentes a lo largo de todo el año, y que confluyen al final en el rio
Bidasoa
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